IA en el trabajo: la brecha entre rubros es un desfase, no un fracaso
Datos de TripleTen muestran que finanzas lidera tras el tech y que educación y salud recién empiezan a integrar IA.
El debate sobre inteligencia artificial suele mirar a Silicon Valley como si fuera una isla. Pero la tecnología no se queda en la industria que la inventa. Lo que hoy ocurre en programación y gestión de productos –reasignación de tareas, automatización de rutinas, validación de resultados– se trasladará a la salud, la educación, el comercio y la manufactura. La diferencia en velocidad de adopción no señala rezago, sino tiempos de absorción distintos.
Quiénes usan IA hoy
Un estudio reciente de TripleTen, plataforma de formación en habilidades digitales, traza la curva. El sector tecnológico encabeza, pero las finanzas aparecen como un claro segundo: 48% de los trabajadores financieros ha recibido la instrucción de usar chatbots de IA y 32% ha sido solicitado para automatizar parte de su flujo de trabajo. En contraste, salud (18%) y educación (25%) registran una exposición inicial más baja.
Esas cifras no son sorpresa: en rubros con normativas estrictas o atención directa a personas, integrar herramientas automatizadas exige un ritmo más pausado. El dato relevante para Chile es que la transición no es binaria. La adopción avanza por oleadas y, según el informe, las industrias no tecnológicas ya están aumentando su tasa de incorporación.
Las habilidades que se vienen
El 79% de los trabajadores de todos los sectores encuestados declara que le han pedido aprender al menos una habilidad nueva. Entre las más demandadas hoy en tecnología –y que pronto migrarán a otros rubros– figuran la capacidad de validar respuestas de IA, diseñar instrucciones precisas (prompts) y automatizar tareas administrativas. Sin embargo, solo 30% de los gerentes considera indispensable saber juzgar si lo que produce la IA es correcto o erróneo. Esa habilidad, que ocupa el sexto lugar en prioridad, será crítica cuando los sistemas se extiendan a hospitales y colegios.
“Todos hablan de ahorrar tiempo, pero la verdadera ganancia de adoptar temprano es expandir lo que puedes hacer”, señala Ana Riabova, líder de estrategia de IA en TripleTen. “La gente que avanza usa la herramienta para encargarse de tareas que antes tenía que delegar. No importa tu cargo. Mantienes tu experiencia, pero ya no estás encerrado en ella”.
Quién paga por formarse
La encuesta revela una brecha en inversión: un trabajador tecnológico gastó en promedio 1.758 dólares el último año en capacitación fuera de su bolsillo; en salud el promedio cae a 990 dólares y en educación a 883. Casi la mitad de los trabajadores de salud y educación no gastó nada. Además, los profesionales tech usan chatbots como herramienta de aprendizaje casi el doble (48%) que el promedio general (27%).
Pese a eso, cuando se les pregunta a quién confiarían para enseñarles una nueva habilidad laboral, el 31% prefiere a alguien que ya esté haciendo ese trabajo. Solo el 16% elegiría una herramienta de IA y el 6% a un profesor universitario. Esto sugiere que, para el trabajador chileno que quiera prepararse, la ruta más efectiva sigue siendo observar a quien ya domina la tarea y complementar con formación específica cuando el sector empiece a exigirla.
Con información de MIT Technology Review