Agentes autónomos de IA chocan con la resistencia de la web
OpenAI, Meta, Google y otras firmas prometen agentes que hacen trámites por ti, pero la web no coopera.
Los agentes autónomos de inteligencia artificial son la nueva sensación en tecnología. Empresas como OpenAI, Meta, Google e Instinct prometen que estos sistemas pueden navegar por internet por ti: desde reservar una cena, ordenar tu bandeja de entrada hasta comprar zapatos nuevos. Suenan como un asistente personal que nunca duerme.
¿Qué es un agente autónomo?
Un agente autónomo es un programa de IA que recibe una orden —por ejemplo, “reserva una mesa para dos el viernes a las 8”— y la ejecuta sin que tengas que darle más instrucciones. Para lograrlo, el agente debe moverse por sitios web, llenar formularios, elegir opciones y confirmar transacciones. Todo eso que harías tú, pero en segundos.
El problema, que ya se está viendo en las últimas semanas, es que el resto de internet no está diseñado para recibir a estos robots. Muchos sitios tienen sistemas de verificación —como los CAPTCHA, esos tests de “elige los semáforos” para probar que eres humano— que bloquean a los agentes. Otros directamente prohíben en sus términos de servicio el acceso automatizado.
¿Por qué importa esto en Chile?
En Chile, estos agentes aún no están disponibles de forma masiva. OpenAI, Meta y Google son empresas globales; sus productos llegan con cuentagotas y casi siempre en inglés. Si mañana pudieras usar un agente para pedir el hora en el consultorio o comprar en un e-commerce local, te toparías con la misma traba: los sitios chilenos también usan CAPTCHA y bloquean bots. No es un problema exclusivo de allá.
Además, los agentes necesitan acceso a tus cuentas —correo, redes, bancos— para actuar por ti. Eso abre preguntas de seguridad y privacidad que en Chile todavía no tienen respuesta legal clara. La Ley de Protección de Datos Personales recién está en implementación.
Lo que viene: promesas contra la realidad
Las empresas siguen afinando sus agentes. OpenAI ya probó un asistente que podía navegar por la web, pero reconoció que fallaba en tareas largas. Meta y Google también muestran demos, pero ninguna ha lanzado un producto final para el público general. Instinct, una firma más chica, apuesta por agentes especializados en compras.
Por ahora, la promesa de un agente que hace todo por ti choca con una internet que no quiere soltarte la mano. Si quieres probar algo similar en Chile, lo más cercano son los asistentes de voz en los teléfonos o los chatbots de servicio al cliente, pero ninguno tiene la autonomía para actuar sin supervisión.
Con información de The Verge