ILIA 2026: 4ta edición revela que América Latina y el Caribe se juegan su futuro en IA en la colaboración regional para datos, talento y cómputo
El ILIA 2026 mide la madurez de los ecosistemas de inteligencia artificial en 20 países y destaca avances en formación y gobernanza.
Chile mantiene una posición alta en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2026, con 71,4 puntos. Lo siguen Brasil (68,4) y Uruguay (67,0), los tres en la categoría de “pioneros”. El índice, presentado este martes por el Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (CENIA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), mide la madurez de los ecosistemas de IA en 20 países de la región e incorpora por primera vez a Trinidad y Tobago.
Más formación y centros de investigación
El informe destaca que el 65% de los países analizados cuenta con al menos un centro especializado de investigación en IA. Además, 11 de las 20 naciones ya incorporan contenidos de inteligencia artificial en sus currículos escolares, frente a solo dos en 2024. Todos los países ofrecen programas de magíster vinculados con IA y 14 tienen doctorados en la materia.
El director de CENIA, Álvaro Soto, señaló que “tenemos que ver la película completa. Necesitamos preparar a nuestras nuevas generaciones para una nueva sociedad donde el cómputo va a estar en todos lados: nuestro hospital, nuestro colegio, en nuestras casas”. Para Soto, la inteligencia artificial “ha ido tomando parte de nuestras medidas, y no es solo una tecnología”.
Gobernanza avanza, pero falta ejecución
En gobernanza, el 85% de los países tiene una estrategia nacional de IA vigente o en elaboración y el 75% cuenta con una institución responsable de conducirla. Sin embargo, solo Brasil y Colombia explicitan un presupuesto para ejecutar sus estrategias. La ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, dijo durante el lanzamiento que “el índice nos abre muchas oportunidades. Sus conclusiones nos ayudan, como Gobierno, a tomar decisiones claras sobre cómo usar los recursos y qué políticas públicas debemos impulsar”.
Lincolao agregó que “la inteligencia artificial es una infraestructura crítica que no depende de una sola tecnología, de un solo grupo ni de un solo país. Puede ayudarnos a resolver problemas que hasta hoy parecían muy difíciles, pero al mismo tiempo nos exige crear soluciones y capacidades en áreas como la ciberseguridad”.
Adopción productiva y desafío de los datos
En adopción productiva, el uso de IA alcanza al 27,6% de las grandes empresas de la región, al 12,8% de las medianas y al 6,8% de las pequeñas. El informe subraya el valor estratégico de los datos para la soberanía tecnológica y advierte que la falta de certeza jurídica para la minería de textos y datos (TDM) —técnica que extrae información de grandes volúmenes de texto— limita el desarrollo y entrenamiento de modelos de IA en la región.
El secretario ejecutivo de CEPAL, José Manuel Salazar, sostuvo que “para América Latina y el Caribe, la cuestión no es solamente cómo acceder a estas tecnologías, sino cómo utilizarlas estratégicamente para abordar nuestros principales desafíos de desarrollo. Una incorporación pasiva no solo puede profundizar dependencias, sino incluso ampliar las brechas y desigualdades existentes”.
La embajadora de la Unión Europea en Chile, Claudia Gintersdorfer, indicó que “hablar de Inteligencia Artificial no es hablar solo de tecnología; es hablar de financiación y de inversión”. El ILIA se elabora en el marco de la Alianza Digital Unión Europea-América Latina y el Caribe, con financiamiento de la UE a través de la estrategia Global Gateway, y cuenta con el apoyo de la OEA, el BID, la UNESCO y un comité técnico asesor internacional.
Con información de CENIA