Amazon: un millón de robots y el dilema del trabajo en Chile
La empresa con más robots del mundo también es el segundo mayor empleador global. ¿Qué lecciones deja esta paradoja para la logística chilena?
Ninguna organización en el mundo opera más robots que Amazon. La compañía ya superó el millón de unidades trabajando sin parar en sus centros de distribución, moviendo decenas de millones de paquetes al día para entregas en 24 horas o el mismo día. A pesar de esta flota robotizada, Amazon es también el segundo empleador corporativo más grande del planeta, con más de 1,5 millones de trabajadores humanos entre tiempo completo y parcial, según su reporte anual de 2025.
¿Carga aliviada o ritmo impuesto?
Ejecutivos de Amazon aseguran que la creciente flota de robots ha reducido la carga sobre los trabajadores humanos al hacerse cargo de las tareas más pesadas y riesgosas dentro de las bodegas, aquellas con mayor probabilidad de fatiga física y lesiones. Sin embargo, grupos de defensa laboral e investigadores independientes apuntan a que la automatización impulsada por inteligencia artificial no es solo beneficiosa para quienes trabajan junto a las máquinas.
Brian Greenwood, profesor de negocios en la Universidad George Mason, explicó a Ars Technica el cambio de paradigma: “Durante los últimos 100 años, la mayor parte de la automatización ocurría lejos de los trabajadores. Se eliminaba una tarea de alto riesgo y se hacía de forma que no estuviera físicamente cerca. El auge de los robots colaborativos cambia esa dinámica por dos razones: una es que están físicamente cerca, y la otra es que el robot tiene la capacidad de dictar el ritmo de trabajo”.
Este tipo de robots colaborativos —o cobots— no reemplazan necesariamente al trabajador, pero sí modifican la relación con la tarea. Al estar integrados en la misma línea de trabajo, pueden acelerar o ralentizar el proceso, imponiendo un ritmo que antes dependía exclusivamente de la persona. Esa diferencia, según los críticos, puede generar nuevas formas de presión laboral incluso cuando se reducen los riesgos físicos.
¿Qué tiene que ver esto con Chile?
Si bien el millón de robots de Amazon opera principalmente en Estados Unidos y Europa, el modelo de negocio y la tecnología que utiliza son el estándar que la industria logística global aspira a seguir. En Chile, empresas de retail, courier y comercio electrónico ya están incorporando sistemas de automatización en sus bodegas, desde clasificadores inteligentes hasta vehículos de guiado automático (AGV).
El dilema que enfrenta Amazon —más automatización versus calidad del empleo— es un espejo de lo que se discute localmente. Mientras la eficiencia logística es clave para la economía, organizaciones sindicales y expertos en trabajo chileno advierten sobre la necesidad de regular el impacto de la IA en las condiciones laborales. La discusión sobre el ritmo impuesto por una máquina no es lejana en un país donde la productividad y los derechos de los trabajadores están en constante tensión.
Amazon planea expandir significativamente su flota de robots en los próximos años, construyendo nuevas fábricas para producir máquinas cada vez más capaces. La pregunta para Chile no es si esta tecnología llegará, sino cómo se integrará en un mercado laboral que ya enfrenta sus propios desafíos de automatización. Por ahora, la paradoja de Amazon —más robots, más trabajadores humanos— demuestra que la relación entre IA y empleo es mucho más compleja que un simple reemplazo.
Con información de Ars Technica