Con Claude Opus 5 y 72 horas, investigadores hackearon los sistemas de OpenAI
Un equipo de Hacktron AI accedió a cuentas internas de OpenAI a través del foro comunitario y cobró US$6.500 de recompensa.
Los agentes de inteligencia artificial —programas que actúan de forma autónoma con apoyo de un modelo de lenguaje— demostraron otra vez que pueden causar daños serios en internet. Un equipo de Hacktron AI, firma dedicada a la seguridad informática, logró entrar a los sistemas de OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, usando Claude Opus 5, uno de los modelos más avanzados de Anthropic. La operación, adelantada por The Wall Street Journal, tomó 72 horas y terminó con acceso al repositorio interno de código de la compañía.
El ataque partió por un foro
Todo ocurrió el 25 de julio pasado. El punto de entrada fue el foro comunitario de OpenAI, alojado en Discourse, una plataforma de código abierto para crear comunidades en internet. Los investigadores explotaron dos vulnerabilidades críticas. La primera les permitió acceder al foro; la segunda, un fallo en el sistema de identificación, les sirvió para hacerse con las cuentas de usuarios que habían iniciado sesión en ese espacio.
Con esas dos fallas comprometieron cuentas de ChatGPT y de Codex, la herramienta de asistencia para programar de OpenAI, de varios empleados. A través de una de ellas usaron servicios conectados, entre ellos GitHub, y llegaron hasta el repositorio interno donde OpenAI almacena y gestiona código y archivos de sus productos. Para demostrar que el acceso era real sin revisar información sensible, utilizaron el Codex de un empleado para crear una solicitud de cambios en el repositorio. Después detuvieron las pruebas y avisaron a OpenAI y a Discourse.
El papel de Claude
No fue un triunfo de la casualidad, sino de la herramienta adecuada. Los investigadores probaron primero con Claude Opus 4.8, que no logró desarrollar un ataque exitoso. Recién con Claude Opus 5, la siguiente versión lanzada por Anthropic, consiguieron armar un ataque funcional en cuestión de horas. Después usaron agentes de inteligencia artificial para automatizar parte de las pruebas y seguir avanzando.
Desde Hacktron AI explicaron que el caso deja una advertencia clara: la IA reduce el tiempo y los conocimientos necesarios para ejecutar ataques informáticos complejos. “La IA está convirtiendo la experiencia especializada en capacidad de computación. El trabajo que antes requería un equipo con amplios recursos y meses de esfuerzo ahora se puede realizar en cuestión de días”, sostienen. Su director tecnológico, Mohan Pedhapati, fue aún más directo con The Wall Street Journal: “No creo que seamos tan buenos como los actores chinos especializados en ciberamenazas. Solo somos tres tipos con suscripciones a Claude y Codex”.
Qué significa para Chile
Las vulnerabilidades ya fueron corregidas. OpenAI y Discourse trabajaron con Hacktron AI para solucionarlas y la firma de seguridad recibió 6.500 dólares de recompensa por reportarlas. El incidente no ocurrió en Chile, pero sirve de alerta: las empresas chilenas que usan herramientas de inteligencia artificial o servicios conectados a repositorios internos también pueden tener problemas de seguridad y privacidad. Ya no se necesita un gran equipo: en este caso, tres personas con suscripciones a Claude y Codex lograron en días lo que antes podía tomar meses.
Con información de ABC