Cocreador de los chatbots lanza Jev, una IA que no escribe: solo decide
Diogo Almeida, pionero de OpenAI, presenta un modelo que elimina el texto y se enfoca en decisiones probabilísticas para automatizar procesos empresariales.
Los modelos de lenguaje como ChatGPT, Gemini o Claude se han vuelto famosos por generar respuestas escritas. Pero uno de sus creadores originales, Diogo Almeida, decidió tomar el rumbo opuesto. Tras dos años de desarrollo, su nueva empresa TypeSafe AI lanzó Jev, un modelo de inteligencia artificial que deliberadamente no genera texto.
En vez de redactar párrafos, Jev recibe información desordenada —texto, números o datos sin estructura— y entrega opciones concretas acompañadas de un porcentaje de probabilidad. Esto, según Almeida, permite eliminar las alucinaciones tipográficas y los errores de formato que sufren los chatbots cuando se integran en aplicaciones empresariales.
Rapidez y precisión con pura lógica
“Piensa en Jev como una llamada a una función de inteligencia de frontera: entra un estado no estructurado, salen decisiones probabilísticas tipadas”, explicó Almeida en un comunicado. El exinvestigador de OpenAI se preguntó: “Los modelos han sido sobrehumanos en el chat durante años, así que, ¿dónde está toda la automatización?”. De ahí nació Jev, diseñado exclusivamente para máquinas, no para conversar con humanos.
Para lograrlo, TypeSafe AI desarrolló una técnica llamada “Aprendizaje por Refuerzo para Decisiones Calibradas” o RLCD, combinada con una arquitectura de muestreo en paralelo. El resultado: tiempos de respuesta de entre 70 y 500 milisegundos, mientras que los modelos tradicionales pueden tardar entre 3 y 329 segundos. En flujos de trabajo complejos, Jev es hasta 193,6 veces más rápido que la competencia, según cifras de la propia empresa.
El gran ahorro en costos
Una de las ventajas más llamativas es el precio. Jev cobra 42 dólares (unos 36 euros) por cada 1.000 millones de tokens de entrada —lo que equivale a 3,6 céntimos por millón de tokens—. En comparación, modelos como ChatGPT o Gemini cuestan desde 0,2 hasta 10 dólares por un solo millón de tokens (0,17 a 8,67 euros).
Lo mejor para el bojsillo: los tokens de salida son totalemente gratis. La empresa argumenta que resultan “demasiado baratos para medirlos”. En otras IA, los tokens de salida suelen ser cinco veces más caros que los de entrada. Jev ya demostró su potencial controlando un personaje del videojuego Doom en tiempo real, con diez consultas por seg undo a un coste de apenas 7 dólares por hora. También resuelve búsquedas complejas en Wikipedia con gran precisión.
Para el mercado chileno, esta noticia importa porque cualquier empresa que automatice procesos —desde logística hasta finanzas— podría reducir drásticamente costes y tiempos de procesamiento. TypeSafe AI no ha anunciado actiación local, pero el modelo es accesible desde cualquier parte del mundo.
Con información de ABC