OpenAI gira hacia Canadá para nuevos data centers tras pausar proyecto en Reino Unido
George Osborne, jefe de países de OpenAI, dijo en Toronto que Canadá tiene la energía y el terreno que la empresa necesita para su expansión.
OpenAI está mirando a Canadá como próximo destino para sus centros de datos de inteligencia artificial. Así lo dejó claro George Osborne, ex-canciller del Tesoro británico y actual managing director y jefe de países de OpenAI, durante un summit de inversión en Toronto organizado por Mark Carney. Osborne afirmó que Canadá cuenta con la energía y el terreno que la compañía necesita, y que Carney tiene “uno de los planes más claros de adopción de IA de cualquier gobierno occidental”. OpenAI no confirmó una inversión concreta, pero sí dijo que explora partnerships de infraestructura en el país norteamericano.
El fracaso del Stargate UK
El giro hacia Canadá ocurre después de que OpenAI pausara en abril de 2026 su megaproyecto Stargate UK, que contemplaba un campus con 8.000 GPUs de Nvidia en el noreste de Inglaterra, con planes de escalar a 31.000. La empresa argumentó que los costos energéticos y el entorno regulatorio lo hicieron inviable. La electricidad industrial en Reino Unido cuesta aproximadamente cuatro veces más que en Estados Unidos, Finlandia, Noruega y Suecia. Además, las solicitudes de conexión a la red eléctrica británica saltaron de 41 gigavatios en noviembre de 2024 a 125 gigavatios en junio de 2025, reflejando una saturación que encarece aún más la operación.
El gobierno laborista de Keir Starmer había anunciado con bombos y platillos un contrato de 1.900 millones de libras que nunca se firmó. Según reveló The Guardian, OpenAI ni siquiera visitó el emplazamiento del proyecto. La secuencia de errores —anuncio sin acuerdo, energía cara, permisos lentos y derechos de copyright para entrenamiento de modelos sin resolver— convirtió a Reino Unido en un ejemplo de lo que no hacer para atraer inversión en infraestructura de IA.
Canadá y Noruega, los ganadores
Mientras tanto, OpenAI ya construye en Narvik, Noruega, su Stargate Norway, una instalación que arrancó con 230 megavatios y apunta a 100.000 GPUs de Nvidia para finales de este año. La energía hidroeléctrica barata y la disponibilidad de terreno fueron los factores clave. Los mismos que ahora valora en Canadá. Osborne conoce personalmente a Carney desde 2012, cuando lo reclutó para dirigir el Banco de Inglaterra, lo que facilita las conversaciones, pero los datos objetivos —precios eléctricos bajos, espacio físico y una apuesta gubernamental clara por la IA— son los que realmente pesan.
En Europa, la Unión Europea intenta competir con dinero: su convocatoria de gigafactorías cierra el 12 de noviembre y espera movilizar más de 20.000 millones de euros en inversión privada en hasta siete emplazamientos. Francia ya postuló con una oferta de 10.000 millones. Sin embargo, la burocracia y los plazos hacen que el proceso sea lento para la velocidad que exige la industria. Canadá, con su hidroeléctrica, provincias dispuestas a acoger industria y un gobierno alineado, aparece como candidato natural para convertirse en el tercer nodo de Stargate fuera de Estados Unidos, después de Texas y Narvik.
Para Chile, esta noticia no es un hecho local, pero sí una señal de que el acceso a energía barata y regulación ágil define dónde se instala la próxima generación de infraestructura de IA. El país tiene ventajas en energías renovables, pero debería observar con atención cómo la burocracia y los costos pueden alejar inversiones millonarias.
Con información de WWWhat's new