Anthropic nombra a experta en ciberseguridad para liderar su oficina en España y pide frenar la IA
Cristina Pitarch, exejecutiva de Google, asume el desafío de impulsar una regulación global que ponga límites al desarrollo acelerado de la inteligencia artificial.
En medio de la controversia global por los riesgos de la inteligencia artificial, la compañía estadounidense Anthropic —creadora del modelo Claude— acaba de aterrizar en España con una oficina propia y una nueva jefa: Cristina Pitarch. La ejecutiva, experta en ciberseguridad y exdirectiva de Google, llega con la misión de calmar los ánimos después de que su CEO, Dario Amodei, encendiera las alarmas al advertir que en menos de un año la IA podría tomar el control de internet y provocar pérdidas millonarias. Aunque el desembarco ocurre en Madrid, el debate sobre seguridad y regulación de la IA es directamente relevante para Chile, donde el uso de estas herramientas avanza sin marcos normativos claros y con empresas locales expuestas a los mismos riesgos globales.
Nueva jefa de Anthropic en España: experiencia en ciberseguridad
Cristina Pitarch dirigirá la oficina que Anthropic abrió en Madrid, una inversión que la propia ejecutiva califica como “estratégica” por considerar a España un mercado clave dentro de la Unión Europea. Sin embargo, España es el último de los grandes países del euro donde la compañía instala presencia física, algo que justifican por razones logísticas y de selección de personal. Pitarch llega con un discurso claro: hay que ponerle freno al desarrollo descontrolado de la IA. “Un juguete está más regulado que la inteligencia artificial”, afirma la directiva, quien sostiene que no puede ser que solo empresas privadas decidan cómo se construye esta tecnología. “Debemos tener una regulación acorde que no frene, pero que ayude a mantener la seguridad”, agrega.
La ejecutiva busca desterrar la visión catastrofista que compara la IA con una amenaza de extinción, pero insiste en que es urgente establecer normas. Reconoce que los avances de los últimos meses —especialmente este verano— se han ido de las manos: “Vemos que los modelos pueden crear a sus sucesores y estamos viendo incidentes de desalineación. Han saltado las alarmas”. Para Pitarch, la solución pasa por ralentizar el desarrollo uno o dos años, tiempo que daría al mundo para adaptarse y gestionar los riesgos de manera correcta.
El llamado a frenar la IA: ¿un pacto global posible?
La postura de Anthropic coincide con la de otros gigantes como OpenAI, Google y SpaceXAI, que han apoyado el llamado a desacelerar. Pitarch asegura que esa alineación no es un pacto anticompetitivo, sino una coincidencia: “Sabemos que las capacidades avanzan más rápido y, cuando llegas a ese punto, te das cuenta de que la capacidad para gestionarlas necesita tomarse un respiro”. No obstante, la propuesta ha encontrado oposición en Nvidia y en el propio gobierno de Estados Unidos, que por ahora no se suman a la idea de frenar.
Frente al fantasma de que China pueda adelantarse, Pitarch confía en que el gigante asiático está un año detrás de los modelos más recientes y que, cuando alcance esas capacidades, deberá coordinarse con Occidente. “Pase lo que pase, necesitamos centrarnos en la seguridad. Esa seguridad es más importante que ninguna otra cosa que podamos hacer”, sentencia. Para Chile, la discusión no es lejana: el país mira con atención cómo avanzan estos acuerdos globales, mientras la IA se integra en servicios públicos y privados sin una regulación específica que proteja a los ciudadanos. Anthropic, con su nueva oficina en España, busca posicionarse como un socio confiable justo en medio de esa incertidumbre.
Con información de ABC