Agility Robotics: la primera empresa de humanoides que llega a la bolsa
La firma estadounidense cotiza en Nasdaq desde el 5 de noviembre y revela los riesgos de un mercado aún inmaduro.
Agility Robotics, la empresa con sede en Salem, Oregón, se convirtió este 5 de noviembre en la primera desarrolladora de robots humanoides en debutar en la bolsa de valores Nasdaq, en Estados Unidos. La compañía, que ya había hecho historia en 2024 al instalar sus máquinas de forma comercial y a tiempo completo en una bodega de un cliente, ahora entrega a los inversionistas una mirada cruda sobre los desafíos del sector.
Los riesgos de un mercado que recién empieza
En el documento de registro que Agility presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU., la firma reconoce que los robots humanoides aún no han demostrado su utilidad a gran escala ni han logrado una comercialización masiva. Esto contrasta con los robots industriales tradicionales, que llevan décadas operando en fábricas y centros de distribución con resultados probados. Para el público chileno, la noticia importa porque muestra que, pese al entusiasmo global por la robótica con forma humana, la tecnología todavía enfrenta barreras concretas antes de llegar a países como el nuestro.
Arriendo de robots: el modelo de negocio
Agility planea construir su negocio alrededor de dos modalidades: la venta directa de sus robots y, sobre todo, el arriendo de estos equipos como un servicio. Jonathan Hurst, cofundador y chief robot officer de la compañía, explicó a Ars Technica que el modelo de “robots como servicio” reduce el riesgo para los clientes, porque empiezan a obtener retorno desde el primer día. “Pagan una tarifa comparable a la de un trabajador humano, y eso hace que la economía sea bastante directa”, señaló Hurst. Esto significa que las empresas podrían reemplazar turnos de trabajo manual sin una inversión inicial millonaria, pagando un monto mensual similar al sueldo de una persona.
¿Llegarán estos robots a Chile?
Por ahora, no hay información sobre planes de Agility para operar en Chile ni en América Latina. La empresa se enfoca en el mercado estadounidense, donde ya tiene un cliente con robots desplegados en una bodega comercial. Para una empresa chilena interesada en automatizar tareas repetitivas, la opción más cercana sigue siendo la robótica industrial tradicional, que sí tiene presencia local. La experiencia de Agility, eso sí, sirve como termómetro de hacia dónde va la industria: si el modelo de arriendo de humanoides funciona bien en Estados Unidos, es probable que en unos años se expanda a otras regiones.
Con información de Ars Technica