Trump rebautiza la inteligencia artificial como ‘Superinteligencia’ en la ONU
El mandatario anunció el cambio el 22 de septiembre, descartó riesgos y desafió a China, pero aún no hay orden ejecutiva.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sacudió el debate tecnológico mundial al anunciar, durante la 81ra Asamblea General de las Naciones Unidas, que su administración dejará de usar el término ‘inteligencia artificial’ (IA) para adoptar oficialmente el de ‘Superinteligencia’ (SI). El anuncio se realizó el 22 de septiembre y, según el mandatario, regirá en todos los documentos oficiales de la Casa Blanca.
Trump justificó el cambio argumentando que la palabra ‘artificial’ hace que la inteligencia ‘suene falsa’. En su alocución, enmarcó la medida dentro de una agresiva política de desregulación, rechazando cualquier control globalista, y lanzó una advertencia geopolítica: ‘quien gane la superinteligencia, gana’, asegurando que Estados Unidos supera a China por un margen amplio.
Una encuesta sin la opción ganadora
La decisión no cayó del cielo. El 19 de septiembre, Trump consultó a sus seguidores en X y Truth Social para elegir entre ‘Inteligencia Superior’, ‘Inteligencia Extrema’ e ‘Inteligencia Suprema’. Curiosamente, la opción finalmente escogida no estaba en la lista. Ese mismo día, el mandatario presentó una ‘Fuerza de IA’ (AI Force) y calificó de ‘engaño’ los temores por los riesgos existenciales de la tecnología.
La comunidad científica reaccionó de inmediato. Los especialistas recuerdan que el concepto ‘superinteligencia’ ya tiene una definición técnica precisa: un sistema hipotético que supera ampliamente el rendimiento humano en casi cualquier disciplina cognitiva. Varios analistas advierten que rebautizar a los chatbots actuales con ese rótulo genera la falsa impresión de que la tecnología ya alcanzó un estado de desarrollo terminado que aún no existe.
Una directiva que aún no aparece
A pesar de la solemnidad en la ONU, la Casa Blanca no ha publicado ninguna orden ejecutiva ni directiva oficial que haga efectivo el cambio de nombre. Sitios institucionales como ai.gov y leyes federales vigentes, como la Ley Nacional de Iniciativa de Inteligencia Artificial de 2020, continúan utilizando oficialmente el concepto de inteligencia artificial.
Para Chile, que avanza con su propia estrategia nacional de IA, la medida estadounidense es un termómetro de la pugna geopolítica. Aunque no altera los estándares técnicos ni los marcos regulatorios locales, confirma una tendencia global hacia enfoques menos restrictivos en las potencias, un factor que los tomadores de decisiones locales deberán observar de cerca.
Con información de La Nación