Elecciones en EE.UU. frenan la expansión de centros de datos
Votantes aprobaron 40 de 41 medidas para restringir la construcción de data centers en el país.
Esta semana, los resultados de las elecciones de medio término en Estados Unidos marcaron un giro histórico para el Partido Demócrata y, de paso, para la industria tecnológica. En 41 de las medidas electorales relacionadas con centros de datos que se sometieron a votación el martes, los ciudadanos se inclinaron mayoritariamente por imponer más restricciones al desarrollo de estas infraestructuras. Solo una de esas iniciativas fue rechazada.
¿Qué implica esto para la inteligencia artificial?
Los centros de datos —las enormes bodegas de servidores que almacenan y procesan información— son el soporte físico de la inteligencia artificial. Sin ellos, servicios como ChatGPT, los asistentes de voz o los modelos de generación de imágenes simplemente no funcionan. Por eso, cualquier restricción a su construcción afecta directamente la capacidad de escalar la IA.
Aunque los hechos ocurren en Estados Unidos, tienen relevancia para Chile porque varias empresas tecnológicas globales han mostrado interés en instalar centros de datos en el país, aprovechando la energía renovable y la estabilidad política. Si en el mercado más grande del mundo se endurecen las reglas, es probable que las compañías busquen alternativas en otras regiones, incluida Sudamérica.
Voto ciudadano contra la expansión tecnológica
En más de una decena de estados, los votantes también se pronunciaron indirectamente sobre el tema, incluso cuando los centros de datos no aparecían en la papeleta de manera explícita. El mensaje es claro: las comunidades locales están exigiendo más control sobre el impacto ambiental, el consumo de agua y electricidad, y el ruido que generan estas instalaciones.
Para la industria de la inteligencia artificial, esto significa un nuevo obstáculo. Las empresas necesitan cada vez más capacidad de cómputo para entrenar modelos más grandes, pero la presión regulatoria y ciudadana podría ralentizar ese crecimiento. En Chile, donde aún no hay una regulación específica para centros de datos, estos antecedentes sirven como advertencia: el debate sobre dónde y cómo instalar estas infraestructuras recién comienza.
Con información de TechCrunch