Google permite a colegios desactivar IA, pero implica renunciar a Search
Las escuelas que usan productos educativos de Google podrán elegir si activan las herramientas de inteligencia artificial; si las bloquean, también pierden el acceso al buscador.
Google decidió que las escuelas que usan sus productos educativos tendrán las herramientas de inteligencia artificial desactivadas por defecto. Serán los administradores de cada establecimiento quienes decidan si las encienden manualmente cuando los cambios comiencen a aplicarse en los próximos meses. La decisión suena razonable en el papel, pero plantea una disyuntiva importante para los colegios.
Todo o nada: el dilema de los administradores
El problema es que Google no permite elegir qué herramientas de IA se activan y cuáles no. Las opciones son binarias: se habilita todo el paquete o se bloquea todo. Ese paquete incluye Gemini, Gemini Notebook, Gemini in Classroom y Google Search. Es decir, si un colegio decide no exponer a sus alumnos a la inteligencia artificial, también pierde el acceso al buscador más usado del mundo.
La empresa consultó a educadores, investigadores y legisladores antes de tomar esta decisión. El resultado, según Google, busca dar control a las escuelas. Pero en la práctica, deja a los establecimientos ante una encrucijada: adoptar la IA sin restricciones o renunciar a una herramienta básica de búsqueda de información. Para colegios chilenos que dependen de Google for Education, la decisión implicará sopesar los beneficios pedagógicos de Gemini contra la necesidad cotidiana de Search en el aula.
¿Qué significa esto para Chile?
En Chile, muchas escuelas públicas y privadas usan Chromebooks y Google Workspace for Education. Si bien Google no ha anunciado fechas concretas para la implementación en el país, los cambios globales suelen llegar a todos los mercados donde opera. Los equipos directivos deberán prepararse para evaluar si la inteligencia artificial de Google —que incluye asistentes conversacionales y herramientas de productividad— justifica perder el buscador en caso de optar por no habilitarla.
La decisión también pone sobre la mesa un debate más amplio: hasta qué punto las empresas tecnológicas pueden condicionar el acceso a servicios esenciales en la educación. Por ahora, Google presenta esto como una medida de protección para los estudiantes, pero el costo de esa protección es, paradójicamente, renunciar a una de las puertas de entrada al conocimiento digital.
Con información de Ars Technica