Robot humanoide de Figure aprende tareas del hogar sin conocer la casa
El sistema Helix 2.5 se adapta a cualquier hogar, pero su tasa de éxito del 56% genera dudas sobre su fiabilidad
La empresa estadounidense Figure ha dado un paso clave en la robótica doméstica con Helix 2.5, un sistema de inteligencia artificial (IA) para robots humanoides —es decir, con forma humana— que puede realizar tareas en una casa desconocida desde el momento en que entra. A diferencia de versiones anteriores, que necesitaban mapas previos de cada habitación, este modelo fue probado en 30 hogares reales sin preparación alguna.
De la fábrica al living: cómo funciona Helix 2.5
«Una persona puede entrar en una casa desconocida y empezar a trabajar inmediatamente», explicó Figure en un comunicado. «Esto no ocurre con los robots, que aprenden los lugares donde trabajan de uno en uno». Para lograrlo, el humanoide fue entrenado con Index, una base de datos masiva sobre comportamiento humano que le permitió aprender tres tareas concretas: ordenar salones, doblar ropa de baño y hacer la cama.
Helix 2.5 demostró además una capacidad notable para corregir errores físicos en tiempo real. Cuando se equivocaba al manipular un edredón, por ejemplo, retrocedía, cambiaba su postura o se movía alrededor del colchón para ajustar el pliegue. Según Figure, igualó los resultados de sus predecesores usando la mitad de los datos de adaptación.
¿Robot aliado o promesa lejana?
Sin embargo, expertos como Tony Zhao, cofundador de Sunday Robotics, pusieron en duda la tasa de éxito del 56% al completar una tarea, según reportó el medio chino Sina Finance. Eso significa que falla casi la mitad de las veces, lo que lo aleja de ser un producto doméstico confiable. Figure defiende la solidez de su modelo de IA y confía en que la acumulación de datos perfeccionará la precisión: «Actualmente, Index genera aproximadamente 35 minutos de nueva experiencia humana cada segundo y hemos destinado 3.500 millones de dólares (casi 3.050 millones de euros) en recursos informáticos al entrenamiento de Helix. Un mayor volumen de datos y recursos debería traducirse directamente en un mayor conocimiento del mundo físico antes de que el robot entre en un nuevo hogar».
Para Chile, estos avances son una muestra de hacia dónde va la robótica global, pero aún no hay aplicaciones locales concretas. Mientras la tecnología madura, el debate entre lo prometedor y lo práctico sigue abierto.
Con información de ABC