OpenAI apuesta por IA para rescatar sistemas informáticos obsoletos
La empresa asegura que sus modelos pueden actualizar código antiguo sin riesgo de colapso global.
El 19 de octubre, OpenAI anunció que sus modelos de inteligencia artificial lograron “mejoras sustanciales” en la capacidad de trabajar con sistemas informáticos heredados, conocidos como legacy systems. Se trata de programas escritos en lenguajes antiguos —como COBOL o Fortran— que aún sostienen operaciones críticas en bancos, aerolíneas, agencias tributarias e infraestructura gubernamental en todo el mundo.
El riesgo de tocar el código antiguo
Estos sistemas, que datan de las décadas de 1960 y 1970, son difíciles de mantener porque los programadores que los crearon ya no están activos y el código es frágil: cualquier modificación puede provocar fallas en cadena. Por eso, muchas organizaciones prefieren no actualizarlos, a pesar de que su obsolescencia los hace vulnerables a errores y ciberataques.
OpenAI plantea que sus modelos pueden leer, comprender y reescribir ese código sin alterar su funcionamiento original. Esto permitiría migrar los sistemas a lenguajes modernos sin interrumpir los servicios que dependen de ellos, como la emisión de pasajes aéreos, el procesamiento de declaraciones de impuestos o el control de semáforos y redes eléctricas.
¿Qué significa esto para Chile?
En Chile, varias instituciones públicas y privadas aún operan con software legacy. Por ejemplo, el Servicio de Impuestos Internos (SII), el Banco Central y algunos bancos comerciales mantienen sistemas escritos en COBOL, un lenguaje creado en 1959. Hasta ahora, la alternativa era capacitar a nuevos programadores en esos lenguajes o pagar consultorías costosas para migraciones paulatinas.
Si la solución de OpenAI resulta viable, podría ofrecer una vía más rápida y económica para modernizar esas plataformas. Sin embargo, la empresa no ha entregado fechas concretas para su disponibilidad en español ni ha detallado si el servicio será gratuito o de pago. Tampoco se sabe si los modelos funcionarán con el español de Chile o con las particularidades del código usado aquí.
Implicancias para el trabajo y la educación
La noticia abre preguntas sobre el futuro laboral de los programadores especializados en sistemas legacy. En lugar de desaparecer, su rol podría transformarse: en vez de escribir código manualmente, supervisarían y validarían el trabajo de la IA. Para la educación técnica y universitaria chilena, esto sugiere que las mallas curriculares deberían incluir competencias en revisión y auditoría de código generado por inteligencia artificial, además de los lenguajes tradicionales.
OpenAI no precisó cuándo estará disponible esta funcionalidad para el público general ni si requerirá suscripción. Por ahora, el anuncio es una señal de que la IA avanza hacia la resolución de uno de los problemas más costosos y riesgosos de la infraestructura digital global.
Con información de The Verge