Meta pausa función de IA que exponía conversaciones compartidas en la web
Investigadores de Claroc hallaron más de 6.800 enlaces públicos de Muse, el asistente de Meta, en registros DNS.
Meta suspendió temporalmente una función de su asistente de inteligencia artificial Muse que permitía compartir conversaciones, luego de que investigadores de seguridad encontraran que esos enlaces estaban disponibles públicamente en internet. El hallazgo fue publicado esta semana por la firma Claroc, que detectó más de 6.800 vínculos de Muse a través de registros DNS públicos.
¿Qué pasó con Muse?
Muse es el asistente conversacional de Meta, similar a ChatGPT o Gemini, que permite a los usuarios chatear con una IA. Una de sus funciones, ahora pausada, generaba URLs únicas para que las personas pudieran compartir fragmentos de sus conversaciones con otros usuarios. Claroc descubrió que esos enlaces no estaban protegidos y podían ser indexados por motores de búsqueda o encontrados por cualquiera que revisara registros DNS, el sistema que traduce nombres de dominio a direcciones IP.
La empresa de seguridad no precisó cuánto tiempo estuvieron expuestos los datos ni si terceros accedieron a ellos. Meta confirmó la pausa de la función y dijo estar evaluando medidas para evitar que la información de los usuarios quede accesible sin autorización.
¿Afecta esto a usuarios en Chile?
Muse no está disponible oficialmente en Chile, por lo que el impacto directo para los usuarios locales es nulo. Sin embargo, el caso sirve como recordatorio de que las herramientas de inteligencia artificial que operan en la nube pueden exponer datos personales si no se diseñan con controles de privacidad estrictos. En un país donde cada vez más personas usan asistentes de IA en español —como ChatGPT, Copilot o Gemini— el riesgo de compartir información sensible sin darse cuenta es real.
La función pausada permitía justamente eso: compartir fragmentos de conversaciones con otros, algo que muchos usuarios hacen sin revisar si el enlace es público o privado. La lección práctica es que, antes de compartir cualquier vínculo generado por una IA, conviene asumir que podría ser visto por cualquiera, a menos que la plataforma garantice explícitamente lo contrario.
El rol de los registros DNS en la filtración
Los registros DNS funcionan como una guía telefónica de internet: asocian nombres fáciles de recordar (como www.ejemplo.cl) con direcciones numéricas de servidores. Cuando Claroc revisó esos registros, encontró miles de enlaces de Muse que no requerían autenticación para ser vistos. Esto significa que cualquiera con conocimientos básicos de redes podía acceder a conversaciones compartidas sin necesidad de hackear nada.
Meta no ha detallado si los datos expuestos incluían información personal identificable, como nombres, correos o números de teléfono. La empresa tampoco ha informado si notificará a los usuarios afectados ni cuándo reactivará la función. Por ahora, la recomendación para quienes usan asistentes de IA es evitar compartir enlaces de conversaciones a menos que sea estrictamente necesario, y revisar siempre la configuración de privacidad de cada herramienta.
Con información de The Verge