Agentes de IA apenas mueven viajes en Uber: solo 4 en el trimestre
La promesa de los asistentes autónomos choca con la realidad: en el tercer trimestre de 2026 apenas gestionaron cuatro viajes.
La inteligencia artificial prometía revolucionar la movilidad, pero los números de Uber muestran una realidad más modesta. Durante el tercer trimestre de 2026, los agentes de IA de terceros —programas que actúan por cuenta del usuario para pedir un vehículo— apenas gestionaron cuatro viajes en la plataforma, según revelaron ejecutivos de la compañía en una conferencia con inversionistas esta mañana.
Una adopción incipiente
Un agente de IA es un software que puede ejecutar tareas por sí mismo, como reservar un auto o pedir comida, sin que el usuario tenga que abrir la aplicación. La cifra de cuatro viajes en tres meses contrasta con los millones de traslados que Uber realiza a diario en el mundo. En Chile, donde Uber opera en varias ciudades, la tecnología aún no tiene presencia masiva y estos datos sugieren que los conductores locales no verán cambios inmediatos.
El volumen fue algo mayor en Uber Eats, el servicio de delivery de la empresa, donde los agentes de IA concretaron “alrededor de 500” pedidos durante el mismo período. Aunque la cifra sigue siendo marginal frente a los millones de órdenes totales, muestra que la comida a domicilio es un terreno más fértil para la automatización que el transporte de pasajeros.
¿Qué significa para el mercado chileno?
Para el ecosistema de startups chileno, estos números son una señal de alerta. Varias empresas locales trabajan en asistentes de IA para reservar servicios, pero la adopción real sigue siendo baja. La tecnología, que prometía ahorrar tiempo al usuario, todavía no logra convencer a la mayoría de los pasajeros.
Los agentes de IA funcionan conectándose a las APIs (interfaces de programación de aplicaciones) de servicios como Uber, lo que permite que un chatbot o asistente virtual solicite un viaje sin intervención humana. Sin embargo, la experiencia de usuario, los errores en la geolocalización o la simple preferencia por hacer el pedido uno mismo parecen frenar su uso.
Uber no detalló si estos agentes operaron en Chile ni qué empresas los desarrollaron. Lo concreto es que, por ahora, los asistentes autónomos no le están robando el almuerzo a la compañía ni a sus conductores. La promesa de un ecosistema donde la IA gestiona nuestros desplazamientos diarios sigue siendo, al menos por este trimestre, más teoría que práctica.
Con información de The Verge