Guerra por frenar la IA: las grandes tecnológicas vs. el gobierno de EE.UU.
OpenAI y Anthropic piden regulación; Trump y Nvidia dicen que es una trampa. ¿Qué significa para Chile?
Cuando ChatGPT recién empezaba a popularizarse, el experto Eliezer Yudkowsky ya advertía que la inteligencia artificial podía acabar con la humanidad. Ese discurso catastrofista no fue el primero, pero sí reactivó un debate que hoy está en su punto más álgido. Dario Amodei, CEO de Anthropic, pidió abiertamente el fin de semana pasado que se ajuste el ritmo de desarrollo de los modelos frontera —los más avanzados— con un “we must pace the frontier”. Sam Altman, de OpenAI, Elon Musk, Demis Hassabis y, con matices, Satya Nadella se sumaron a la idea. Incluso Anthropic, OpenAI y Google han discutido crear un organismo conjunto de seguridad, algo insólito entre competidores directos.
El gobierno de EE.UU. se resiste
OpenAI consultó al Congreso estadounidense si coordinar la ralentización del desarrollo vulneraría las leyes antimonopolio. La respuesta llegó desde la vicepresidencia: JD Vance calificó la estrategia de “troyano” y dijo que le resultaba extraño que las grandes empresas de IA pidieran ser reguladas. Donald Trump fue más allá: en Truth Social llamó “hoax” a las advertencias y afirmó que “el único control que la IA necesita es un PRESIDENTE FUERTE E INTELIGENTE”. Para Trump, frenar la IA le daría ventaja a China. El presidente estadounidense rechazó de plano la idea de una pausa.
Intereses cruzados: ¿quién gana con la regulación?
Michael Burry, el inversor que predijo la crisis de 2008, asegura que estas advertencias son un refuerzo para los negocios de Anthropic y OpenAI de cara a sus salidas a bolsa. “La humanidad no tiene nada que temer”, dijo. Por su parte, Jensen Huang, CEO de Nvidia, pidió bajarle el dramatismo: “tone down the drama”. Durante el All-In Summit 2026 recibió una llamada de Trump y ambos coincidieron en que las advertencias de Amodei eran exageradas. La postura de Huang tiene lógica: Nvidia vende las máquinas que alimentan la carrera de la IA. Como dice el analista Mike Isaac, “Nvidia está tan condicionada por sus intereses como las demás”.
Lo que esto significa para Chile
Si bien el debate ocurre en Estados Unidos, impacta directamente al ecosistema local. Una regulación estricta que exija evaluaciones profundas y controles externos puede convertirse en una barrera de entrada enorme para startups y pymes chilenas que intentan innovar en IA. Las grandes —OpenAI, Anthropic— tienen recursos para cumplir; los pequeños, no. Por eso la pregunta clave es cuánto riesgo estamos dispuestos a aceptar como sociedad. François Chollet, creador del ARC-AGI Prize, lo resumió en X: “Las personas suelen alinear sus creencias y sus intereses. Se puede ser sincero y tener intereses propios al mismo tiempo”. En este lío, quienes mejor conocen la tecnología son también quienes pueden ganar o perder más con las reglas que adoptemos. La decisión final no es técnica: es política y económica.
Con información de Xataka