OpenAI lanza Grid Protectors: su campus en Georgia cederá energía para aliviar la red eléctrica de EE.UU.
El programa piloto en Effingham, Georgia, permite recortar hasta 1.000 MW en horas de alta demanda. Georgia Power proyecta ahorros de US$15 mensuales por hogar a partir de 2029.
OpenAI presentó este 2 de noviembre el programa Grid Protectors, una iniciativa de alcance nacional en Estados Unidos para que sus futuros centros de cómputo reduzcan el consumo eléctrico cuando la red esté bajo presión. El primer caso concreto es Project Camellia, el campus que la empresa desarrolla en el condado de Effingham, Georgia, donde ya acordó con la eléctrica Georgia Power recortar hasta 1.000 megavatios (MW) de demanda en momentos de alta exigencia. La compañía pagará además la infraestructura que requiera el campus.
Cómo funciona la flexibilidad y qué significa para los vecinos
OpenAI plantea que las líneas, subestaciones y demás infraestructura de la red son un costo fijo, haya mucha o poca demanda. Si un campus consume más cuando la red tiene holgura y menos cuando está exigida, la empresa sostiene que ayuda a pagar esa infraestructura y limita la necesidad de ampliaciones costosas para cubrir los picos, lo que podría contener los costos para el resto de los clientes. La compañía afirma que las familias y las pequeñas empresas no deberían subsidiar el consumo eléctrico de un campus de cómputo, y que sus instalaciones deben pagar tanto la electricidad que usan como la infraestructura necesaria para abastecerlas.
El acuerdo con Georgia Power, aprobado por la Comisión de Servicios Públicos del estado el 26 de agosto, incluye hasta 1.000 MW de respuesta flexible a la demanda durante 25 años: la eléctrica puede reducir la energía entregada a la instalación en ciertos momentos para apoyar la estabilidad del sistema. OpenAI compara esa cifra con el consumo promedio de unos 700.000 hogares. Ni la empresa ni Georgia Power detallan públicamente cuántas horas al año, con qué aviso ni con qué frecuencia puede aplicarse el recorte. Georgia Power proyectó ahorros de unos US$950 millones anuales para sus clientes a partir de 2029, atribuidos a su cartera de contratos con grandes consumidores y al crecimiento esperado, no solo al acuerdo con OpenAI. La eléctrica estima un beneficio de al menos US$15 mensuales para un cliente residencial típico que consume 1.000 kWh al mes. Son proyecciones de la propia empresa, sin desglose público del cálculo.
Pruebas anteriores y el debate global sobre quién paga la cuenta
La idea de que un centro de datos de inteligencia artificial module su consumo ya tiene pruebas de campo. En diciembre de 2025, National Grid, Emerald AI, EPRI, Nebius y Nvidia probaron durante cinco días un clúster de GPU cerca de Londres frente a más de 200 eventos simulados de la red. Según Electrical Review, la instalación redujo su demanda hasta 40% sin detener las cargas de trabajo, recortó 30% en alrededor de 30 segundos en una prueba de estrés y siguió solicitudes de reducción de hasta 10 horas. Los resultados provienen de los participantes y corresponden a escenarios simulados.
OpenAI no menciona otros campus incluidos en el programa más allá de Effingham, y reconoce que la flexibilidad no reemplaza la inversión en nueva generación y transmisión. La empresa agrega que los contratos de largo plazo y las garantías financieras pueden proteger a otros clientes si un proyecto se retrasa, se reduce o se cancela, pero no detalla qué garantías ofrece en Georgia. El anuncio llega en un momento de debate en Estados Unidos sobre quién debe pagar la infraestructura eléctrica que demandan los centros de datos, un tema que The Next Web vincula con el alza de las cuentas de electricidad y el freno a varios proyectos en el país. Para justificar la escala del problema, OpenAI cita una proyección según la cual la capacidad de centros de datos en Estados Unidos superará los 100 gigavatios en 2030, con 118 GW instalados en 2030 y 194 GW en 2035, según el análisis de BloombergNEF publicado en julio.
En Chile, donde la instalación de centros de datos también crece —especialmente en la Región Metropolitana y Valparaíso—, el modelo de respuesta flexible podría ser relevante si las eléctricas locales y los reguladores llegaran a acuerdos similares. Por ahora, no hay anuncios concretos de que este programa se aplique fuera de Estados Unidos.
Con información de DiarioTI