IA china ayuda a médicos rurales: un modelo que podría replicarse en Chile
El proyecto Ant Afu asiste a facultativos en zonas apartadas. En Chile también existen brechas sanitarias.
En la provincia china de Guizhou, el médico Zhang Qifang, de 68 años, atiende solo a dos mil pacientes. No es nuevo: lleva tres décadas con esa carga en la China rural. La falta de personal y la alta demanda son una receta para el desastre sanitario que también se conoce en Chile, donde en localidades alejadas esperar meses por un especialista es moneda corriente. Frente a eso, el gigante asiático apostó por la inteligencia artificial como una herramienta para nivelar la cancha.
Ant Afu: un asistente, no un reemplazo
Ant Afu es un proyecto de Ant Group, matriz de Alipay, que no busca que la IA converse con pacientes sino que apoye a los médicos rurales. La aplicación da acceso a una base de conocimiento médico amplia, ayuda a orientar diagnósticos y permite analizar informes o análisis clínicos donde el facultativo tiene dudas. Detrás funciona Ant Medical, un modelo de IA propio de la empresa, liberado como código abierto a principios de este año. Con 100 mil millones de parámetros —las variables que aprende el sistema—, fue entrenado con datos clínicos reales y ajustado para razonar como un médico. De hecho, ha quedado primero en varios benchmarks de inteligencia artificial aplicada a la medicina, como HealthBench de OpenAI. Y si la IA no basta, se conecta con una red de 300 mil doctores humanos.
Despliegue en marcha y cifras concretas
Desde febrero de 2026, en el área de Pu’an, 170 médicos rurales recibieron formación en el uso de Ant Afu. En junio se extendió a Meizhou, en la provincia de Guangdong, y hoy ya está disponible para dos de cada tres médicos locales. En total, la herramienta opera en 4 provincias y 27 prefecturas o ciudades, dando servicio a 70 mil médicos rurales y de familia en toda China. Sin embargo, el proyecto todavía está en fases iniciales: fue presentado en el Inclusion Conference de Shanghai por la propia empresa, por lo que aún no hay datos públicos sobre su precisión diagnóstica real, tasa de error o impacto a largo plazo.
Lecciones para Chile: tecnología para cerrar brechas
China sufre un fuerte desequilibrio entre sus ciudades tecnológicas —Shenzhen, Shanghái, Pekín— y el campo. Allí los pacientes son mayoritariamente ancianos con enfermedades crónicas y los médicos, además de escasos, tienen menos formación especializada. El propio Zhang recuerda un caso de hipertiroidismo en 1999 que no supo diagnosticar. Ese mismo problema estructural se replica en zonas rurales de América Latina, incluido Chile, donde la falta de especialistas en regiones como Aysén o Magallanes es crónica. Ant Afu es un ejemplo de tecnología inclusiva: en vez de ampliar la brecha digital, reduce desigualdades sanitarias. Aunque en Chile aún no hay un proyecto equivalente, la experiencia china muestra que la inteligencia artificial puede ser un aliado para los médicos de localidades apartadas, siempre que se adapte a las realidades locales y se evalúe con cuidado su desempeño.
Con información de Xataka