KREMLIN: el malware brasileño que secuestra Chrome y roba tus datos bancarios
Un nuevo software malicioso se distribuye como documentos falsos de bancos y ya opera a nivel global. Chile no está exento.
Un nuevo malware llamado KREMLIN está poniendo en jaque la seguridad de los usuarios de Chrome y otros navegadores basados en Chromium, como Microsoft Edge. El software malicioso, originado en Brasil, ya expandió su alcance a nivel mundial y se distribuye principalmente mediante documentos financieros falsos que imitan a una docena de bancos distintos.
Cómo opera el engaño
Las víctimas reciben un archivo que parece un recibo bancario o un documento comercial legítimo, pero en realidad es un archivo JavaScript —un lenguaje de programación usado en páginas web— que inicia la infección. KREMLIN es lo suficientemente sofisticado para evadir la detección de Windows y, una vez dentro del ordenador, ejecuta un complejo proceso para instalar extensiones maliciosas en Chrome sin que el usuario se dé cuenta.
El malware monitorea cuándo se cierra Chrome o cuándo el navegador permanece abierto pero inactivo por un tiempo. Aprovecha esos momentos para copiar las extensiones dañinas a los directorios de perfil de Chrome y agregarlas a las preferencias seguras del navegador mediante el modo desarrollador, una función pensada para programadores pero que aquí es usada para ocultar la intrusión.
¿Qué datos roba y cómo afecta a los chilenos?
El alcance del daño es amplio: KREMLIN puede robar las cookies de Chrome, la información almacenada temporalmente en la sesión (SessionStorage) y la que se guarda de forma persistente (LocalStorage). También captura lo que se escribe en formularios en línea, incluyendo contraseñas, toma capturas de pantalla, redirige clics e incluso inyecta contenido HTML en sitios web para engañar a la víctima y hacerla entregar más datos.
Si bien el malware se originó en Brasil y se ha globalizado, cualquier usuario chileno que use Chrome está potencialmente expuesto. Las campañas de suplantación de identidad (phishing) se han vuelto más efectivas con el apoyo de la inteligencia artificial generativa, lo que multiplica los riesgos. Por eso, quienes reciban documentos o correos que aparenten ser de su banco deben extremar las precauciones.
Cómo protegerse
La mejor defensa sigue siendo la prevención: no abrir archivos adjuntos sospechosos, verificar siempre la dirección del remitente y mantener el navegador y el sistema operativo actualizados. Ante la menor duda, lo más seguro es contactar directamente al banco por canales oficiales. KREMLIN demuestra que, incluso con sistemas actualizados, el vector de ataque más débil sigue siendo la confianza del usuario.
Con información de Hipertextual