Trump declara guerra arancelaria a los robots industriales importados
Presidente de EE.UU. considera que la importación de robots fabriles es una amenaza a la seguridad nacional.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el 28 de octubre una proclamación presidencial que declara la importación de robots industriales fabricados en el extranjero como una amenaza a la seguridad nacional. La medida ordena iniciar nuevas negociaciones con los socios comerciales y deja abierta la posibilidad de imponer aranceles a futuro sobre estos equipos.
Impacto en la industria automotriz y defensa
La decisión afecta directamente a grandes corporaciones estadounidenses que dependen de estos robots para sus líneas de producción. Entre ellas figuran los fabricantes de Detroit General Motors y Ford, el productor de vehículos eléctricos Tesla, y los gigantes aeroespaciales y de defensa Boeing y Lockheed Martin.
Según el texto de la proclamación, los robots y maquinaria industrial son considerados “cruciales” para la fabricación de sistemas de armamento militar y representan una “fuerza impulsora” detrás de todos los sectores de infraestructura crítica de la economía estadounidense.
Investigación del Departamento de Comercio
La proclamación cita una investigación encabezada por el secretario de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, que concluyó que las importaciones de estos robots “plantean riesgos para la base industrial de Estados Unidos y amenazan la competitividad a largo plazo del país en un sector cada vez más vital para la seguridad nacional”.
Para Chile, esta medida no tiene un impacto directo inmediato, dado que el país no es un exportador relevante de robots industriales. Sin embargo, sí podría generar efectos indirectos si las empresas estadounidenses que operan en Chile —o que exportan a EE.UU.— ven alteradas sus cadenas de suministro o los costos de sus equipos productivos.
Antecedentes de la política arancelaria de Trump
La administración Trump ya había utilizado el argumento de seguridad nacional durante su primer mandato para imponer aranceles al acero y al aluminio en 2018, bajo la Sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de 1962. Ahora, esa misma herramienta legal se aplica a los robots industriales, lo que marca una nueva escalada en la política comercial proteccionista del presidente.
La proclamación no especifica plazos para las negociaciones ni el monto de los eventuales aranceles, pero deja claro que el gobierno estadounidense endurecerá el escrutinio sobre estos equipos. Las empresas afectadas deberán prepararse para un posible aumento en los costos de importación de maquinaria clave para sus fábricas.
Con información de Ars Technica