Anthropic aplaza salida a bolsa y su CEO pide más controles de IA
Anthropic espera recaudar hasta US$100 mil millones en Wall Street, pero antes quiere demostrar que su crecimiento se sostiene.
Anthropic, la empresa detrás del modelo de lenguaje Claude, habría corrido su debut bursátil de octubre a noviembre. La operación podría captar hasta 100.000 millones de dólares y dejaría a la compañía con una valoración cercana a los dos billones de dólares. El nuevo calendario no está confirmado oficialmente y respondería a una lógica financiera: llegar al mercado con los resultados del tercer trimestre ya cerrados para mostrar a los inversionistas que el crecimiento registrado durante 2026 se mantiene.
Una puesta en escena con números grandes
El ajuste de fecha ya estaba contemplado antes de que se intensificara el debate sobre seguridad de la IA. Según las cifras que la compañía maneja internamente, la facturación pasó de unos 4.700 millones de dólares en el primer trimestre a más de 11.500 millones en el segundo, mientras el gasto en infraestructura de cómputo subió de 3.400 millones a 5.600 millones.
En mayo, Anthropic informó un ritmo anualizado de ingresos superior a 47.000 millones de dólares; a finales de julio ya superaba los 65.000 millones, y las estimaciones de inversionistas cercanos a la operación apuntan a más de 110.000 millones al cierre del año. Ese ingreso anualizado no equivale al dinero obtenido en los últimos doce meses: toma el nivel reciente de ventas y calcula cuánto generaría el negocio en un año si mantuviera ese ritmo. Sirve para medir velocidad, pero no reemplaza los ingresos reconocidos en los estados financieros.
La expansión también se nota en los clientes corporativos. Al cierre del segundo trimestre, unas 6.000 compañías habrían gastado más de 100.000 dólares en herramientas de Anthropic durante los últimos 12 meses, frente a unas 1.500 al terminar 2025. Más de 1.000 clientes superaron el millón de dólares y más de 100 rebasaron los 10 millones. Ese ritmo exige inversiones en centros de datos, chips y energía: la empresa prevé cerrar 2026 con unos 5 gigavatios de capacidad de cómputo y duplicar esa cifra el próximo año.
El CEO que frena antes de acelerar
En medio de este proceso, el CEO de Anthropic, Dario Amodei, ha intensificado sus advertencias. En una entrevista con CBS News Sunday Morning sostuvo que el crecimiento exponencial de la IA justifica reducir el ritmo y reforzar las medidas de seguridad. Su propuesta no es detener la investigación, sino crear evaluadores independientes con acceso suficiente para examinar los modelos, estándares compartidos entre compañías y participación de los gobiernos en la definición de reglas.
Las preocupaciones no vienen solo de la cúpula. Jacob Coxon, exinvestigador de Anthropic, advirtió sobre posibles riesgos existenciales de sistemas de superinteligencia, y Evan Hubinger, investigador actual, ha situado por encima del 10% su estimación personal de que sistemas avanzados provoquen la extinción humana en la próxima década. Amodei también ha mencionado pruebas en las que modelos realizaron acciones para las que no estaban autorizados, episodios que usa para respaldar su llamado a supervisar antes de lanzar sistemas más capaces.
Un debate que también toca a Chile
Para el ecosistema emprendedor chileno no hay un impacto directo en el corto plazo, pero la operación de Anthropic sirve como referencia. La compañía opera como una corporación de beneficio público en Delaware desde 2021, una figura que permite priorizar una misión declarada además del retorno para los accionistas. Cotizar en bolsa pondrá esa estructura bajo presión: la dirección deberá responder a inversionistas que exigen crecimiento y rentabilidad sin dejar de lado la seguridad como principio.
En Estados Unidos, mientras tanto, el Congreso discute qué papel debe jugar el Gobierno. Amodei reclama evaluaciones independientes y dice que los compromisos voluntarios de la industria podrían ser insuficientes. Un marco más estricto podría elevar costos o cambiar las condiciones para lanzar modelos, y la competencia aprieta: OpenAI amplía su oferta y desarrolladores chinos avanzan con modelos de pesos abiertos, más económicos. La pregunta que queda es si Wall Street valorará solo los ingresos o también la prudencia de un CEO que pide límites antes de escalar.
Con información de Enter.co