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Código IA Noticias de inteligencia artificial Santiago Tue 22 Sep 2026
Ciencia y salud

OpenAI asegura que su IA resolvió un Problema del Milenio y abre un debate matemático

La empresa presentó una demostración para las ecuaciones de Navier-Stokes, pero la comunidad científica espera la evaluación independiente.

OpenAI asegura que su IA resolvió un Problema del Milenio y abre un debate matemático
Vía Xataka

OpenAI anunció que uno de sus modelos internos de inteligencia artificial (IA) resolvió más de 100 problemas matemáticos abiertos en apenas unas semanas. El mismo sistema, que la empresa entrena desde el 28 de agosto, también presentó una demostración sobre las ecuaciones de Navier-Stokes, uno de los siete Problemas del Milenio que el Clay Mathematics Institute propuso para la matemática contemporánea. Estas ecuaciones describen el movimiento de los fluidos, y el desafío era determinar si, partiendo de condiciones suaves, puede formarse una singularidad, es decir, un punto donde ciertas magnitudes crecen sin límite en un tiempo finito.

El anuncio no entrega detalles sobre cuáles serían esos 100 problemas resueltos ni acompaña los resultados con evaluaciones independientes. Por ahora, la única evidencia pública es la demostración de Navier-Stokes, y justo ahí aparece la controversia.

El matiz de las cuatro formulaciones

El enunciado oficial del problema de Navier-Stokes contempla cuatro versiones: A, B, C y D. Las versiones A y B analizan un fluido en movimiento sin que exista una fuerza externa actuando sobre él. Las versiones C y D, en cambio, autorizan la presencia de una fuerza externa suave. OpenAI dice que su demostración cubre justamente las dos últimas.

La estrategia de OpenAI consiste en iniciar el movimiento del fluido desde el reposo y someterlo a una fuerza externa calculada para provocar la aparición de una singularidad. Esa posibilidad está contemplada en el enunciado, así que no es un atajo inválido. Lo que muchos matemáticos reprochan es que la solución no aclara si las ecuaciones, por sí solas y sin ese empujón externo, pueden llegar a producir una singularidad.

La demostración publicada, por lo tanto, no zanja la cuestión central. Scientific American ha recogido la polémica, que refleja una diferencia de fondo entre cumplir con la letra del problema y resolver lo que estaba detrás de esa pregunta matemática.

Verificación formal y reacción de la comunidad

La propuesta de OpenAI incluye un artículo matemático y una versión formalizada en Lean, un entorno computacional que permite verificar demostraciones paso a paso. Esa verificación automática es una garantía sobre la corrección lógica, pero no reemplaza la comprensión humana. Los investigadores Silvia De Toffoli y Eamon Duede han advertido que una prueba formal no es lo mismo que una demostración que los matemáticos puedan entender y explicar.

El Clay Mathematics Institute dijo que el problema parecía resuelto, pero matizó que la evaluación tomará tiempo. No hay veredicto definitivo, y OpenAI ya comunicó que no irá por el millón de dólares.

Para lidiar con estas discusiones, OpenAI montó un comité asesor integrado por nueve matemáticos. Esos asesores no reciben remuneración de la compañía y sus recomendaciones no son vinculantes, un diseño que la empresa presenta como señal de independencia.

La pregunta que queda abierta

Queda así una pregunta mayor: cuando una IA resuelve un problema matemático, ¿lo resuelve en serio? La demostración puede ser correcta, pero la capacidad de explicarla sigue siendo humana.

En Chile no hay un efecto práctico inmediato. El caso, eso sí, sirve de recordatorio para la comunidad científica local: los resultados generados por IA pueden ser formalmente impecables y a la vez dejar preguntas profundas sobre su interpretación.

Con información de Xataka

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