Robot mascota Eiliko manda datos de niños a China sin avisar
El juguete con IA graba conversaciones y las envía a servidores chinos; expertos alertan sobre riesgos de privacidad.
Un nuevo robot mascota llamado Eiliko está causando furor en redes sociales por su diseño de malvavisco y sus expresiones que imitan emociones humanas. Pero bajo esa fachada tierna se esconde un problema de privacidad que ya preocupa a especialistas en ciberseguridad: cuando un niño o un adulto le habla por Wi-Fi, el dispositivo envía el audio directamente a servidores en China.
¿Qué hace Eiliko con lo que escucha?
Eiliko funciona con un asistente de inteligencia artificial que interpreta el tono de voz y las palabras para reaccionar con gestos en su pantalla. Para eso, necesita grabar y analizar cada conversación. El problema es que, según reportes técnicos, todo ese material —desde un saludo hasta un secreto familiar— se almacena en servidores ubicados en China, sin que el usuario reciba una advertencia clara ni pueda descargar o borrar esos datos.
El fabricante no ha detallado qué hace con la información ni si la comparte con terceros. Tampoco se sabe si cumple con leyes de protección de datos como la chilena Ley 19.628, que exige consentimiento informado para recopilar datos personales, especialmente de menores de edad.
¿Ya se puede comprar en Chile y qué riesgos trae?
Hasta ahora, Eiliko se vende principalmente en tiendas online internacionales, pero cualquier persona en Chile puede encargarlo por internet. No hay una versión en español ni adaptación a la normativa local, así que quien lo compre asume que sus conversaciones quedarán fuera del país sin control.
El riesgo principal es que un juguete diseñado para niños grabe audio sin filtros y lo exponga a servidores extranjeros. Si un menor cuenta su dirección, el nombre de sus padres o información sensible, esos datos podrían terminar en manos de empresas o gobiernos sin que la familia lo sepa. Además, al no haber cifrado de extremo a extremo, cualquier vulnerabilidad en la red Wi-Fi doméstica podría facilitar la interceptación de las grabaciones.
Expertos en ciberseguridad recomiendan no conectar Eiliko a internet mientras no haya transparencia sobre su política de datos. Si ya se compró, lo más seguro es usarlo solo en modo offline, sin activar el asistente por voz. En Chile, el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) aún no se ha pronunciado sobre este producto, pero organizaciones de derechos digitales piden que se investigue si infringe la ley local de protección al consumidor.
Lecciones para el futuro cercano
El caso de Eiliko no es aislado. Cada vez más juguetes y asistentes domésticos incluyen inteligencia artificial que necesita datos para funcionar, pero pocos explican con claridad qué hacen con ellos. En un país como Chile, donde la conectividad y la compra de dispositivos inteligentes crecen rápido, los consumidores deben preguntar antes de comprar: ¿dónde se guarda mi información? ¿Puedo eliminarla? ¿Quién más tiene acceso?
Mientras no haya una respuesta oficial del fabricante ni una regulación más estricta para estos productos, la recomendación práctica es desconfiar de cualquier gadget que prometa emociones a cambio de tu voz. La inteligencia artificial puede ser útil, pero también una puerta abierta a tu privacidad si no se usa con cuidado.
Con información de The Verge