Tesla apuesta por robots y enfrenta manos complejas y empleados molestos
La fábrica de Fremont ya no produce el Model S ni el Model X para enfocarse en el robot Optimus, que enfrenta manos complejas y malestar laboral.
El fabricante de autos eléctricos Tesla ha puesto todos sus esfuerzos en su robot humanoide (un autómata con forma de persona) llamado Optimus, pero el camino hacia la producción masiva no está libre de obstáculos. Según información publicada por The Information, la empresa enfrenta dos grandes problemas: la complejidad de las manos robóticas y el malestar de sus empleados, que no quieren entrenar a los robots que podrían reemplazarlos.
Manos complejas y resistencia interna
El diseño de una mano robótica capaz de manipular diferentes objetos es uno de los mayores desafíos para que Optimus pueda realizar tareas generales. Los ingenieros de Tesla han tenido que iterar en múltiples ocasiones, pero aún no logran la precisión necesaria para igualar la destreza humana. Mientras tanto, en la planta de Fremont, California, los trabajadores han manifestado su descontento ante la idea de capacitar a sus futuros reemplazos, lo que genera fricciones en el ambiente laboral.
La apuesta de Musk y el futuro incierto
En la llamada de resultados del segundo trimestre de 2026, Elon Musk calificó a Optimus como ‘el producto más grande jamás’ y reconoció que lograr un robot humanoide autónomo (que opera sin instrucciones paso a paso) es ‘una de las cosas más difíciles de resolver’. Para acelerar el desarrollo, la fábrica de Fremont dejó de producir los modelos S y X desde mayo de 2026, y los operarios e ingenieros fueron reasignados al proyecto. A pesar del optimismo, los problemas técnicos y el malestar del personal podrían retrasar la producción en masa.
Para el público chileno, este giro de Tesla no tiene un impacto directo, ya que el robot Optimus no está disponible en el país. Sin embargo, muestra cómo una de las empresas más influyentes del mundo está cambiando su rumbo hacia la robótica, un sector que también despierta interés en la industria local.
Con información de Ars Technica