Resultados de Oracle impulsan a Dell y HPE en bolsa: la IA mueve miles de millones
Los fabricantes de servidores se benefician del boom de centros de datos, pero la expansión exige financiamiento masivo.
El 11 de septiembre, las acciones de Dell Technologies y Hewlett Packard Enterprise (HPE) subieron cerca de 12% y se ubicaron entre las de mejor desempeño del S&P 500. El detonante: los resultados trimestrales de Oracle, que revelaron hasta qué punto la demanda de inteligencia artificial (IA) sigue impulsando la construcción de centros de datos y, con ello, la compra de servidores, almacenamiento y equipos de red.
Oracle y el efecto dominó en la industria de servidores
Oracle reportó ingresos por 19.300 millones de dólares en su primer trimestre fiscal, un 30% más que un año atrás. Su negocio de infraestructura en la nube creció aún más rápido: 121%, hasta 7.400 millones. Pero lo que más llamó la atención de los inversores fueron las obligaciones de rendimiento pendientes de la compañía —contratos que debe cumplir en los próximos años—, que aumentaron en 209.000 millones de dólares hasta alcanzar los 664.000 millones. Esa cifra anticipa una avalancha de pedidos de hardware para los fabricantes que suministran los centros de datos.
Dell es uno de los principales beneficiados. La compañía registró ingresos récord de 47.000 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal, un 58% más que el año anterior. Su negocio de servidores de IA también marcó récord: recibió pedidos por 60.900 millones durante el trimestre y generó ingresos de 16.400 millones en ese segmento. Al cierre del periodo, la cartera de pedidos pendientes de servidores para IA ascendía a 95.000 millones de dólares. La empresa elevó su previsión de ingresos para el ejercicio fiscal 2027 en 25.000 millones, hasta los 192.000 millones, y amplía su oferta con AI Factory, una plataforma que integra servidores, almacenamiento y redes para sistemas de IA, con más de 5.000 clientes y una estrecha alianza con Nvidia.
HPE atraviesa una situación similar. En su tercer trimestre fiscal, la compañía reportó ingresos de 12.200 millones de dólares, un 34% más. Su división Cloud & AI generó 9.040 millones (+25%) y los ingresos por servidores crecieron 35%, hasta 6.770 millones. El margen operativo de esa división saltó de 7% a 17%, y la firma obtuvo 958 millones de dólares de flujo de caja libre. Su CEO, Antonio Neri, calificó la inteligencia artificial como un motor de crecimiento de largo plazo, y la empresa profundiza su colaboración con Nvidia para ofrecer sistemas de computación acelerada y soluciones de nube privada.
La otra cara del boom: deuda y tasas de interés
Para Chile, que se consolida como polo de centros de datos en América Latina, la tendencia global confirma que la demanda de infraestructura para IA sigue al alza. Sin embargo, el entusiasmo de los inversores tiene un contrapeso: construir y operar estos centros requiere inversiones enormes y acceso a financiamiento barato. Oracle es un ejemplo de esa presión. Aunque generó un flujo de caja operativo récord de 23.000 millones de dólares en el trimestre, su flujo de caja libre fue negativo en 5.000 millones debido al fuerte gasto en infraestructura.
En el ejercicio fiscal 2026, Oracle obtuvo 43.000 millones de dólares mediante deuda y capital, y registró un flujo de caja libre negativo de 23.700 millones. Para el ejercicio 2027 prevé conseguir otros 40.000 millones por esas vías. El nivel de las tasas de interés será, por tanto, un factor clave: un mayor costo del financiamiento puede frenar proyectos de centros de datos, sobre todo para empresas más pequeñas sin el músculo de los grandes proveedores tecnológicos.
Los resultados de Oracle dejan dos señales para Dell y HPE: la demanda de infraestructura para IA continúa creciendo con fuerza, pero sostener este ritmo de expansión requiere cantidades cada vez mayores de capital. Por ahora, las enormes carteras de pedidos de ambos fabricantes muestran que el ciclo de inversión todavía tiene recorrido.
Con información de Infobae