Campaña Team Human reúne a youtubers para exigir regulación global de la IA
La iniciativa, que acumula más de 300 millones de suscripciones, propone vigilancia de chips y un organismo similar al OIEA.
Un grupo de populares creadores de contenido en YouTube, entre ellos el ingeniero y divulgador Mark Rober, el canal de animación Kurzgesagt, la youtuber Rebecca Zamolo y el canal de datos The Infographics Show, lanzaron la campaña Team Human. El objetivo es presionar para que se firmen acuerdos internacionales que pongan freno al desarrollo de inteligencia artificial (IA) avanzada. Según sus impulsores, los canales participantes suman más de 300 millones de suscripciones, aunque esa cifra no representa personas únicas ni una adhesión automática de sus seguidores.
Detrás de Team Human están los fundadores Mario Joos, Oliver Gilpin y Drew Spartz. La campaña cuenta con el respaldo del Center for AI Safety (CAIS), una organización sin fines de lucro con sede en San Francisco dedicada a investigar los riesgos sociales de la IA y a promover estándares de seguridad. El CAIS apoya la campaña como parte de su misión institucional. Los creadores no recibieron pago por sumarse, aunque el CAIS ha patrocinado por separado videos sobre seguridad de la IA, los cuales deben identificarse como contenido promocional.
Vigilancia de chips y un organismo internacional
Team Human propone tres medidas concretas: monitorear los chips especializados utilizados para entrenar modelos avanzados, restringir cuándo y cómo se construyen estos sistemas, y crear una autoridad de supervisión internacional inspirada en el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Estas son propuestas de los promotores, no políticas gubernamentales ya adoptadas. Los promotores enfatizan que se trata de propuestas iniciales para abrir el debate, no de un plan cerrado. La campaña también anunció que el Center for AI Safety entregará las firmas recolectadas a legisladores de Washington y Bruselas durante el otoño boreal de 2026.
Dos peticiones, distintos alcances
Team Human enlaza dos declaraciones con enfoques diferentes. La primera es la Declaración sobre la Superinteligencia (Statement on Superintelligence), alojada por el Future of Life Institute. Pide prohibir el desarrollo de sistemas que superen ampliamente a los humanos en todas las tareas cognitivas —lo que se conoce como superinteligencia— hasta que exista consenso científico sobre su seguridad y un respaldo público sólido. No se trata de una prohibición general de la IA, sino de un objetivo tecnológico específico.
La segunda es “Pacing the Frontier”, fechada en julio de 2026 y que al 6 de octubre contaba con 1.386 empleados de empresas de IA entre sus firmantes. Esta declaración pide al gobierno de Estados Unidos que lidere un esfuerzo internacional para desarrollar herramientas técnicas y de gobernanza que permitan moderar deliberadamente el avance de la IA de frontera. A diferencia de la primera, no exige una prohibición condicionada, sino mecanismos para ganar tiempo frente a riesgos emergentes, como la automatización de la investigación en IA o la competencia entre países.
La distinción es clave: coincidir en la necesidad de controles no implica respaldar el mismo alcance, calendario o mecanismo. Tampoco una lista de adhesiones reemplaza la evaluación científica de los riesgos o la efectividad de las medidas propuestas.
¿Y Chile?
Si bien Team Human apunta a legisladores de Estados Unidos y la Unión Europea, el debate sobre la regulación de la inteligencia artificial tiene alcance global. La campaña no tiene un vínculo directo con Chile, pero las preguntas que plantea sobre el ritmo y la supervisión del desarrollo de la IA son pertinentes para cualquier sociedad que enfrente esta tecnología. Chile, como otros países, observa estos movimientos mientras define su propia hoja de ruta en materia de inteligencia artificial.
Con información de DiarioTI