Meta y OpenAI prueban el terreno para los dispositivos de IA dedicados
Las dos gigantes tecnológicas buscan llevar la inteligencia artificial más allá de teléfonos y computadores con hardware propio.
La inteligencia artificial ya está integrada en los teléfonos y en los computadores, pero todavía no logra tener un dispositivo dedicado que sea un éxito de ventas. Ese panorama podría cambiar el próximo año, cuando Meta y OpenAI intenten llevar la IA a un hardware propio, es decir, a un aparato físico creado exclusivamente para funcionar con estas tecnologías.
Ambas compañías, que están en la vanguardia del desarrollo de la IA, planean probar el interés del público por este tipo de dispositivos. La estrategia que están siguiendo es similar: usar sus agentes de software, esos programas que interactúan con las personas de manera conversacional y que buscan ser amigables y “lindos”, como una forma de medir si los usuarios realmente quieren un aparato separado para la IA.
Estos agentes, también llamados asistentes virtuales, son programas que entienden el lenguaje natural y pueden ejecutar tareas por nosotros, como poner recordatorios, responder preguntas o controlar otros dispositivos. En los últimos años, se han vuelto populares dentro de los teléfonos, pero Meta y OpenAI quieren darles un soporte físico propio, separado del celular o el computador.
Un camino que no ha tenido éxito antes
Si bien la IA funciona muy bien dentro de las aplicaciones y servicios que ya usamos a diario, los intentos por crear dispositivos exclusivos han fracasado en el pasado. Ahora, con dos actores tan relevantes como Meta y OpenAI moviéndose en paralelo, las expectativas son otras. Lo que estas empresas quieren es que el software sea tan atractivo que las personas sientan la necesidad de tener un hardware dedicado, algo que no ha pasado hasta ahora.
Los detalles de los dispositivos no se han dado a conocer, pero la señal es clara: las dos compañías creen que hay un espacio para la IA más allá de las pantallas y los teclados que ya usamos a diario. Que ambas estén probando el mismo camino sugiere que ven una oportunidad real, aunque todavía no saben si el público responderá.
¿Qué significa esto para Chile?
Por ahora no hay información concreta sobre cuándo o cómo llegarán estos dispositivos al mercado chileno. Tampoco se sabe si funcionarán en español, ni cuánto costarán. Sin embargo, el movimiento de gigantes como Meta y OpenAI suele marcar tendencias que terminan llegando a toda la región, por lo que no sería raro que, si el plan avanza, los efectos se sientan también en el país.
La llegada de estos productos a Chile dependerá de varios factores, como las estrategias de distribución de cada empresa y los acuerdos con operadores locales. Pero si la tendencia global es exitosa, es probable que el interés local también aparezca, aunque todavía no hay fechas ni precios confirmados.
Mientras tanto, la apuesta de estas empresas es un recordatorio de que la inteligencia artificial sigue buscando nuevas formas de entrar en nuestras vidas. Y lo está haciendo con la ayuda de esos agentes digitales que ya conocemos, pero ahora con la intención de darles un cuerpo propio.
Con información de The Verge