OpenAI despide a tres empleados por información sensible
La empresa confirmó la salida el 1 de octubre de 2026 y niega represalias, pero quedan dudas sobre qué información se compartió y con quién.
OpenAI confirmó el 1 de octubre de 2026 que puso fin a la relación laboral con tres empleados, después de una investigación interna sobre el manejo de información sensible. Según Bloomberg, los despedidos son dos investigadores de seguridad y alineamiento —el área que busca que los sistemas de IA actúen según lo previsto— y un responsable de programas de investigación. La compañía sostiene que la indagación confirmó infracciones a sus políticas internas.
La salida se conoció por un reporte de Bloomberg y luego fue replicada por AFP y otros medios. Los nombres de los afectados circularon en la prensa, pero OpenAI no los ha confirmado. AFP, con atribución al Wall Street Journal, identificó a Jasmine Wang, Tomek Korbak y Mikita Balesni. La misma cobertura señala que los tres habían expresado en público preocupaciones sobre seguridad de la inteligencia artificial, un dato que aporta contexto pero que no explica por sí solo la decisión de la empresa.
Qué se sabe de las acusaciones
Bloomberg informó, citando a una persona conocedora del asunto, que los empleados habrían compartido información sensible con un grupo externo dedicado a evaluar inteligencia artificial. Esa acusación no ha sido acreditada de manera independiente en la documentación pública consultada. Tampoco aparece una versión de los afectados que permita contrastar en detalle la investigación interna.
OpenAI, en tanto, negó que los despidos sean una represalia por inquietudes sobre seguridad de la IA. Según The Register, la empresa dijo haber detectado otras conductas irregulares, pero no las describió. Tampoco identificó a la organización receptora de la información ni aclaró si el material incluía información de clientes o usuarios. Y no precisó si el caso tiene relación con los recientes incidentes protagonizados por sus agentes, los sistemas de IA que ejecutan tareas de forma autónoma. Esas preguntas siguen sin respuesta en la información disponible.
Qué dice la política interna de OpenAI
OpenAI tiene una Raising Concerns Policy —Política para Plantear Inquietudes— fechada el 12 de enero de 2026. El documento prohíbe las represalias contra quienes comuniquen preocupaciones de buena fe. A la vez, considera infracciones el manejo indebido de datos restringidos y la divulgación no autorizada de información confidencial.
La política permite que el personal acuda a autoridades externas, como agencias reguladoras, organismos de aplicación de la ley o autoridades legislativas, sin avisar antes a la empresa. También contempla canales internos anónimos. Sin embargo, la existencia de esas disposiciones no resuelve este caso: mientras no se conozca el contenido, el destinatario y las circunstancias de la comunicación, no es posible determinar si estaba protegida. La investigación interna y la negativa de OpenAI a reconocer represalias deben leerse como afirmaciones de la compañía, no como hechos establecidos.
El caso ocurre en Estados Unidos y no tiene un vínculo directo con Chile.
Con información de DiarioTI