Disney compra tecnología de Character.AI por US$20 millones
El gigante del entretenimiento adquiere una licencia perpetua no exclusiva de la polémica startup.
Disney, el gigante del entretenimiento, está comprando parte de la tecnología que impulsa a Character.AI, el chatbot que ha estado en el centro de la polémica por usar personajes protegidos sin permiso. La operación se da en medio de un proceso de quiebra que comenzó ayer, y el estudio está dispuesto a pagar US$20 millones por una “licencia perpetua no exclusiva” de cierta propiedad intelectual de Character Technologies, según informó la propia empresa en un comunicado de prensa. El anuncio no detalla exactamente qué activos quiere Disney.
De la amenaza a la compra: el giro de Disney
El movimiento puede resultar sorprendente si se recuerda que en septiembre de 2025, Disney se sumó a las críticas públicas contra Character.AI por robar contenido y perjudicar a menores. En esa ocasión, la compañía envió una carta de cese y desistido (cease and desist) en la que acusaba a Character Technologies de “armar” a los personajes de Disney “de una manera que podría dañar su marca a largo plazo”, según reportó Axios en su momento. Ahora, en lugar de seguir peleando en los tribunales, Disney optó por comprar parte de la tecnología que antes denunciaba.
Qué significa esto para Chile
Para el público chileno, esta noticia no tiene un impacto directo inmediato, porque Character.AI no tiene presencia local ni operaciones en español que sean relevantes para el mercado nacional. Sin embargo, el caso es una muestra de cómo las grandes empresas de entretenimiento están lidiando con los desafíos legales y éticos que plantea la inteligencia artificial generativa. Si Disney logra integrar esta tecnología en sus productos, podría significar nuevos tipos de interacciones con personajes clásicos, pero eso es especulación: los hechos no indican cuándo ni cómo se usaría la licencia.
Character.AI, por su parte, sigue en un proceso de quiebra que apenas comienza, y la venta de activos a Disney es solo una parte de su reestructuración. La startup, que alguna vez fue una de las más prometedoras en el rubro de los chatbots con personalidad, ahora busca pagar deudas y cerrar operaciones. La puja por sus activos tecnológicos podría atraer a otros postores, aunque Disney ya tomó la delantera con esta oferta.
En resumen, la compra de Disney es un giro inesperado en una historia que hasta hace pocos meses era de confrontación abierta. La licencia perpetua no exclusiva le da al estudio acceso a la tecnología sin tener que comprar toda la empresa, lo que le permite evitar los problemas legales que rodean a Character.AI. Para el resto de la industria, queda la lección de que incluso las disputas más públicas pueden terminar en acuerdos comerciales.
Con información de Ars Technica