EE.UU. y China: congresista pide tratado para frenar riesgos de la IA
Ro Khanna propone acuerdo bilateral ante cumbre de Trump con gigantes tecnológicos, pero el escenario político lo complica.
Mientras el presidente Donald Trump se prepara para recibir en Washington a los principales ejecutivos de inteligencia artificial (IA), el congresista demócrata Ro Khanna —representante de California— lanzó una propuesta ambiciosa: un tratado entre Estados Unidos y China para evitar que la IA cause estragos a escala global. La idea, dada a conocer en cartas exclusivas, choca con una realidad geopolítica donde ambos países compiten por el liderazgo tecnológico.
¿Qué implica un tratado de IA?
El llamado de Khanna apunta a un acuerdo bilateral que establezca límites y protocolos para el desarrollo y uso de sistemas autónomos, especialmente en ámbitos militares y de vigilancia. El congresista sostiene que sin reglas comunes, el avance acelerado de la IA podría desencadenar consecuencias imprevisibles para la humanidad. Sin embargo, lograr que ambos gobiernos se sienten a negociar es visto por analistas como una tarea cuesta arriba, dado el actual clima de tensión comercial y tecnológica.
La Casa Blanca no ha confirmado que el tema esté en la agenda del encuentro con los líderes de la industria, pero la sola discusión en el Capitolio refleja una preocupación creciente. Khanna, reconocido por su postura crítica hacia las grandes plataformas, propone que el tratado incluya mecanismos de verificación y sanciones para quienes violen los acuerdos, aunque no entregó detalles específicos en sus cartas.
¿Por qué importa en Chile?
Para Chile, un país que ha impulsado su propia estrategia nacional de IA, el resultado de esta posible negociación tendría un efecto indirecto pero real: si Washington y Pekín logran consensuar estándares, estos podrían convertirse en referencia para el resto del mundo, incluida América Latina. Chile, que no tiene capacidad para competir en el desarrollo de grandes modelos, sí depende de la regulación global para garantizar que las herramientas que usa —desde servicios de salud hasta sistemas de seguridad— respeten derechos fundamentales.
Por ahora, no hay plazos ni señales concretas de que la propuesta avance. El próximo encuentro de Trump con los CEOs de la IA será clave para medir si la idea gana tracción en el Ejecutivo o queda solo como una declaración legislativa. Mientras tanto, el llamado de Khanna sirve para recordar que los riesgos de la IA no conocen fronteras, y que cualquier acuerdo de este tipo deberá considerar también a las naciones que, como Chile, son usuarias y no creadoras de estas tecnologías.
Con información de The Verge